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Colectivo de prostitutas podemos prostitución

colectivo de prostitutas podemos prostitución

A su vez los y las trabajadoras sexuales somos perseguidas y acosadas a través de las ordenanzas municipales. Para defender la salud y el bienestar de todas las personas trabajadoras del sexo, exigimos que nuestro Ayuntamiento cumpla con el Convenio de Salud de la Junta de Andalucía de , en el cual se puso en marcha un plan para personas que ejercen la prostitución donde se garantiza el derecho a la asistencia sanitaria de todas las personas migrantes trabajadoras del sexo.

Hasta hoy, nuestro Ayuntamiento no nos ha ofrecido ninguna de las atenciones que ellos mismo acordaron, haciendo oídos sordos a nuestras necesidades e impidiendo que este plan se lleve a cabo. Por ello, pedimos que cumplan con su obligación y que todo el personal sanitario, así como el del resto de las administraciones, nos trate con respeto y dignidad.

El Ayuntamiento malgasta los recursos económicos en campañas publicitarias prohibicionistas, en lugar de invertirlos en planes de formación y atención real a nuestras necesidades. A través de las ordenanzas municipales y de la Ley Mordaza, se nos multa y persigue criminalizando nuestro trabajo. Por eso, el hecho de no contar con derechos laborales genera un entorno favorable para la explotación descontrolada y la trata, y para los abusos y la coacción por parte de las instituciones abolicionistas.

Exigimos nuestro derecho a una formación profesional y a servicios de asesoría, incluyendo una asistencia real y prevención de riesgos laborales. Exigimos que se aplique una legislación antidiscriminatoria así como planes que incluyan opciones reales para las personas que decidan dejar de ejercer pero que a la vez les garanticen su supervivencia económica, considerando las dificultades específicas a las que se enfrentan debido a la estigmatización.

Colectivo de Prostitutas de Sevilla. La mencionada ley prevé, en su contenido, dos infracciones que afectan directamente a las trabajadoras sexuales que ejercen la prostitución en la calle: Y por otro, pueden ser sancionadas con multas de hasta Al igual que ocurre con otras infracciones recogidas en dicha Ley, la redacción de la norma queda sujeta a la interpretación que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad realicen, lo cual se traduce en una vulneración total de derechos, al poder contemplarse casos de arbitrariedad y abuso de poder por parte de estos.

El Gobierno negó en su momento que la intención fuese la de perseguir a las personas que ejercen la prostitución o entrar en el debate de su regulación o prohibición. Sin embargo, la experiencia nos dice que no, que desde la entrada en vigor de la ley se ha producido una caza de brujas hacia las trabajadoras sexuales.

Dicha violencia se manifiesta con la imposición de multas a las que, en ocasiones, sólo pueden hacer frente con el ofrecimiento de sus servicios, lo cual hace que se expongan a ser multadas de nuevo para poder afrontar el pago. Desde que llegamos a los estudios donde se emite —emitía, porque lo han cancelado- el programa Verde Blanca Verde de Canal Sur, todo fue un despropósito.

Preguntas que se había dicho que se formularían de tipo político y de reivindicación de derechos y que se cambiaron por el amarillismo propio de los programas de la tv actual. De la peluca y el distorsionador de voz que le prometieron, y que le negaron que hubiese pedido, no había atisbos.

En plena crisis, ella estuvo buscando los mensajes de whatsapp donde claramente les exigía esas dos premisas para salir en directo por un estigma familiar que la atraviesa y que el equipo se pasó por el forro de la gabardina. Ambas enfermaron a pocas horas del programa. Ni un tentempié, ni un zumo, nada! La callada fue su respuesta. Yo le voy a llamar Julia, por ponerte un nombre, porque sé que no quieres que te reconozcan.

Vamos a poner a los expectarores un poquito en situación: Por necesidad; y hay diferentes necesidades: Hay datos —y lo hemos estado hablando a lo largo de la noche, que es muy difícil hablar de datos porque no hay fuentes fiables— hay un dato que yo quiero que me confirmes: De hecho, se busca darle la vuelta; por ejemplo, en los clubs, los propietarios son empresarios, no son proxenetas, porque nosotras lo que pagamos allí es un hospedaje; entonces, somos huéspedes de ese hotel, pero esos hoteles no tienen licencia de club ni tampoco tienen licencia de hoteles, entonces, no se puede permitir el hospedaje en esos espacios.

Así nos lo reconoce el Ayuntamiento de Sevilla porque le hemos presentado un listado para que nos dijeran las licencias que tenían todos los clubs. Nosotras queremos derechos, queremos protección para las víctimas de trata, mejor protección, no la desprotección que tienen ahora las compañeras víctimas de trata.

Nosotras queremos planes de reinserción y de formación para las compañeras que quieren dejar de ejercer la prostitución y queremos derechos laborales para las personas que quieren seguir ejerciendo la prostitución.

Ahora vamos a explicar a los expectadores que en una ordenanza del Ayuntamiento se prohibía, bueno, se multaba al cliente de la prostitución. Porque esto es un engaño: Que nos den derechos, que nos den protección, que es vergonzoso la atención que tenemos en los datos que dan.

Esto por la parte que ejecutan sus tareas. Siempre hablamos de mujeres y yo, antes de que te vayas te quería hacer la pregunta: Los compañeros que ejercen la prostitución lo tienen peor que nosotras, porque ellos no existen ni para la Administración.

No siempre se puede hablar con vosotras. Dejemos ya de tanta sinvergonzonería, que luego no nos consideran víctimas de violencia de género, que luego nuestras compañeras asesinadas por sus parejas no son consideradas víctimas de violencia de género, porque tan sólo se les considera chulos o proxenetas. Nosotras no podemos tener pareja, parece ser.

Esto no va a terminar porque nosotras queramos esto para nuestras hijas o no. Esto va a terminar con las hijas de muchas mujeres viniendo aquí, de muchas madres, y lo que queremos es que estén en mejores condiciones que las que hemos vivido nosotras. Que no se utilice para recibir subvenciones, que no se utilice como programa electoral y que no se utilice para ganar una pelea feminista.

Porque este es un movimiento que hace mucho tiempo que ha empezado y estamos empezando una lucha que ya la hemos ganado el 8 de marzo, cuando se ha conseguido, y eso sin participar todavía los colectivos de prostitutas, cuando se ha conseguido que la abolición no se lleve en el manifiesto.

Que reconozcamos y respetemos que existe capacidad de decisión en prostitución no significa que este sea el argumento fundamental para abrazar la postura pro-derechos. Ciertamente, en el sistema capitalista solo las personas privilegiadas eligen en qué trabajar, el resto decidimos entre opciones restringidas a nuestros ejes de opresión. La normalización implica los derechos laborales y sociales, y no el control.

Es decir, hay que fomentar que todas las personas por medio de la educación tengamos unos conocimientos claros de la sexualidad y que nos hagamos controles regulares. Si son comerciales o no, depende de un pacto libre entre adultos.

Sí, ha aumentado tanto en personas migrantes como nacionales, pero no es un fenómeno tan masivo como los medios de comunicación propagan. Hay muchas que ejercían y han vuelto o que lo compatibilizan con otros trabajos porque necesitan otro sueldo o porque ejercen la prostitución, y como la crisis también las afecta a ellas, compatibilizan el trabajo con otro fuera de la prostitución. En definitiva, como que hay una variedad de situaciones muy amplia y no se puede reducir todo a la idea fija que se tiene de la prostitución.

Ana Botella, Alcaldesa de Madrid. Elisa Arenas, trabajadora social y activista de Hetaria. You are commenting using your WordPress. You are commenting using your Twitter account. You are commenting using your Facebook account. Notify me of new comments via email. Leave a Reply Cancel reply Enter your comment here Consideran que todas las prostitutas son víctimas, sin capacidad de decisión sobre sus vidas, ni tan siquiera de reflexión sobre su propio trabajo.

Las abolicionistas consideran indigno el ejercicio de la prostitución en sí mismo, independientemente de las condiciones en las que se ejerce. Ciertamente, la prostitución no es una actividad como cualquier otra. Por la importancia que en nuestras sociedades se le da a la sexualidad y porque para las mujeres la relación con la sexualidad sigue siendo algo contradictorio, no es lo mismo ofrecer servicios sexuales que otro tipo de servicios.

Dedicarse a la prostitución implica un estigma que, en muchos casos, es interiorizado por ellas, generando vergüenzas y sentimientos negativos que provocan vivencias contradictorias: Pero estas contradicciones nada tienen que ver con su dignidad.

Una cosa es que algunas de ellas, llevadas por la interiorización del estigma, se sientan indignas también puede pasar con las lesbianas o las transexuales y otra es que desde el feminismo se lo confirmemos. En este sentido, una cosa es decir que las condiciones en las que se ejerce la prostitución son, en muchos casos, indignas y otra muy diferente es considerar —como hace el feminismo abolicionista— que lo indigno es ejercer este trabajo.

Con estas posiciones sólo conseguimos reforzar el estigma y disminuir su maltrecha autoestima. La prostitución tiene mucho que ver con la situación de subor-dinación social y laboral de las mujeres en nuestras sociedades. Incluso podemos decir que es, entre otras cosas, una institución patriarcal cuya función simbólica es el control de la sexualidad femenina. Su visión considera a las prostitutas seres pasivos, meras receptoras de la ideología patriarcal.

Estas consideraciones olvidan que todas, de una u otra forma, vivimos situaciones de subordinación que intentamos combatir como podemos. Es una pura cuestión de supervivencia. En definitiva, los años de dedicación colectiva a las trabajadoras del sexo y sus derechos nos han enseñado cómo éstas pueden dar la vuelta, y de hecho se la dan, a estas situaciones de subordinación. Y esto depende, en gran medida, de las condiciones subjetivas autoafirmación, seguridad en sí mismas, profesionalidad Así, por ejemplo, tener un ambiente de trabajo tranquilo les permite negociar mejor los precios y los servicios sexuales y sentirse con poder frente al cliente, justo lo contrario que ocurre cuando se prohíbe y convierte en clandestino el ejercicio de la prostitución o se persigue a los clientes.

En definitiva, desde Hetaira creemos que para entender bien las situaciones complejas que se dan en el mundo de la prostitución es necesaria una mirada multilateral, amplia, una mirada feminista integradora de las diferentes causas y problemas que confluyen en la realidad concreta.

Es fundamental que contemplemos, también, otros factores como son la pobreza, los desastres naturales y provocados que hacen que miles de mujeres tengan que abandonar sus países y vengan al nuestro buscando un futuro mejor, sabiendo que lo que van a hacer es trabajar como prostitutas. O que tengamos en cuenta que estamos en sociedades mercantiles que tienden a sacar al mercado y convertir en mercancía muchos de los servicios que antes se desarrollaban en el marco de las estructuras sociales y familiares: Esta idea es coger una parte por el todo.

Porque sin duda existen clientes que van en ese plan, como existen personas en otros campos de la vida que porque pagan se creen con derecho a humillar a quien les ofrece un servicio, pero afortunadamente eso no es generalizable. Esa clase de personas son una minoría, también entre los clientes de las prostitutas.

Las trabajadoras son quienes tienen el poder y el objetivo es que ellas trabajen a gusto bajo sus condiciones y límites. Muchísimo porque la imagen que se ofrece es pésima. Siempre se ven como víctimas y se refleja el lado morboso de la prostitución. En realidad esto no es cierto. Desde Hetaira no abogamos por una regulación al estilo de lo que se entiende en otros países de Europa, que es un control por parte del Estado de las trabajadoras del sexo, beneficiando siempre a los empresarios de los clubes y a los Gobiernos.

La normalización implica los derechos laborales y sociales, y no el control. Es decir, hay que fomentar que todas las personas por medio de la educación tengamos unos conocimientos claros de la sexualidad y que nos hagamos controles regulares. Si son comerciales o no, depende de un pacto libre entre adultos. Sí, ha aumentado tanto en personas migrantes como nacionales, pero no es un fenómeno tan masivo como los medios de comunicación propagan.

Hay muchas que ejercían y han vuelto o que lo compatibilizan con otros trabajos porque necesitan otro sueldo o porque ejercen la prostitución, y como la crisis también las afecta a ellas, compatibilizan el trabajo con otro fuera de la prostitución. En definitiva, como que hay una variedad de situaciones muy amplia y no se puede reducir todo a la idea fija que se tiene de la prostitución.

Ana Botella, Alcaldesa de Madrid. Elisa Arenas, trabajadora social y activista de Hetaria. You are commenting using your WordPress. You are commenting using your Twitter account. You are commenting using your Facebook account. Notify me of new comments via email. Leave a Reply Cancel reply Enter your comment here Fill in your details below or click an icon to log in: Para defender la salud y el bienestar de todas las personas trabajadoras del sexo, exigimos que nuestro Ayuntamiento cumpla con el Convenio de Salud de la Junta de Andalucía de , en el cual se puso en marcha un plan para personas que ejercen la prostitución donde se garantiza el derecho a la asistencia sanitaria de todas las personas migrantes trabajadoras del sexo.

Hasta hoy, nuestro Ayuntamiento no nos ha ofrecido ninguna de las atenciones que ellos mismo acordaron, haciendo oídos sordos a nuestras necesidades e impidiendo que este plan se lleve a cabo. Por ello, pedimos que cumplan con su obligación y que todo el personal sanitario, así como el del resto de las administraciones, nos trate con respeto y dignidad. El Ayuntamiento malgasta los recursos económicos en campañas publicitarias prohibicionistas, en lugar de invertirlos en planes de formación y atención real a nuestras necesidades.

A través de las ordenanzas municipales y de la Ley Mordaza, se nos multa y persigue criminalizando nuestro trabajo. Por eso, el hecho de no contar con derechos laborales genera un entorno favorable para la explotación descontrolada y la trata, y para los abusos y la coacción por parte de las instituciones abolicionistas. Exigimos nuestro derecho a una formación profesional y a servicios de asesoría, incluyendo una asistencia real y prevención de riesgos laborales.

Exigimos que se aplique una legislación antidiscriminatoria así como planes que incluyan opciones reales para las personas que decidan dejar de ejercer pero que a la vez les garanticen su supervivencia económica, considerando las dificultades específicas a las que se enfrentan debido a la estigmatización. Colectivo de Prostitutas de Sevilla. La mencionada ley prevé, en su contenido, dos infracciones que afectan directamente a las trabajadoras sexuales que ejercen la prostitución en la calle: Y por otro, pueden ser sancionadas con multas de hasta Al igual que ocurre con otras infracciones recogidas en dicha Ley, la redacción de la norma queda sujeta a la interpretación que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad realicen, lo cual se traduce en una vulneración total de derechos, al poder contemplarse casos de arbitrariedad y abuso de poder por parte de estos.

El Gobierno negó en su momento que la intención fuese la de perseguir a las personas que ejercen la prostitución o entrar en el debate de su regulación o prohibición. Sin embargo, la experiencia nos dice que no, que desde la entrada en vigor de la ley se ha producido una caza de brujas hacia las trabajadoras sexuales. Dicha violencia se manifiesta con la imposición de multas a las que, en ocasiones, sólo pueden hacer frente con el ofrecimiento de sus servicios, lo cual hace que se expongan a ser multadas de nuevo para poder afrontar el pago.

Desde que llegamos a los estudios donde se emite —emitía, porque lo han cancelado- el programa Verde Blanca Verde de Canal Sur, todo fue un despropósito. Preguntas que se había dicho que se formularían de tipo político y de reivindicación de derechos y que se cambiaron por el amarillismo propio de los programas de la tv actual.

De la peluca y el distorsionador de voz que le prometieron, y que le negaron que hubiese pedido, no había atisbos. En plena crisis, ella estuvo buscando los mensajes de whatsapp donde claramente les exigía esas dos premisas para salir en directo por un estigma familiar que la atraviesa y que el equipo se pasó por el forro de la gabardina. Ambas enfermaron a pocas horas del programa. Ni un tentempié, ni un zumo, nada! La callada fue su respuesta.

Yo le voy a llamar Julia, por ponerte un nombre, porque sé que no quieres que te reconozcan. Vamos a poner a los expectarores un poquito en situación: Por necesidad; y hay diferentes necesidades: Hay datos —y lo hemos estado hablando a lo largo de la noche, que es muy difícil hablar de datos porque no hay fuentes fiables— hay un dato que yo quiero que me confirmes: De hecho, se busca darle la vuelta; por ejemplo, en los clubs, los propietarios son empresarios, no son proxenetas, porque nosotras lo que pagamos allí es un hospedaje; entonces, somos huéspedes de ese hotel, pero esos hoteles no tienen licencia de club ni tampoco tienen licencia de hoteles, entonces, no se puede permitir el hospedaje en esos espacios.

Así nos lo reconoce el Ayuntamiento de Sevilla porque le hemos presentado un listado para que nos dijeran las licencias que tenían todos los clubs. Nosotras queremos derechos, queremos protección para las víctimas de trata, mejor protección, no la desprotección que tienen ahora las compañeras víctimas de trata. Nosotras queremos planes de reinserción y de formación para las compañeras que quieren dejar de ejercer la prostitución y queremos derechos laborales para las personas que quieren seguir ejerciendo la prostitución.

Ahora vamos a explicar a los expectadores que en una ordenanza del Ayuntamiento se prohibía, bueno, se multaba al cliente de la prostitución. Porque esto es un engaño: Que nos den derechos, que nos den protección, que es vergonzoso la atención que tenemos en los datos que dan. Esto por la parte que ejecutan sus tareas. Siempre hablamos de mujeres y yo, antes de que te vayas te quería hacer la pregunta: Los compañeros que ejercen la prostitución lo tienen peor que nosotras, porque ellos no existen ni para la Administración.

No siempre se puede hablar con vosotras. Dejemos ya de tanta sinvergonzonería, que luego no nos consideran víctimas de violencia de género, que luego nuestras compañeras asesinadas por sus parejas no son consideradas víctimas de violencia de género, porque tan sólo se les considera chulos o proxenetas. Nosotras no podemos tener pareja, parece ser. Esto no va a terminar porque nosotras queramos esto para nuestras hijas o no. Esto va a terminar con las hijas de muchas mujeres viniendo aquí, de muchas madres, y lo que queremos es que estén en mejores condiciones que las que hemos vivido nosotras.

Que no se utilice para recibir subvenciones, que no se utilice como programa electoral y que no se utilice para ganar una pelea feminista.

Porque este es un movimiento que hace mucho tiempo que ha empezado y estamos empezando una lucha que ya la hemos ganado el 8 de marzo, cuando se ha conseguido, y eso sin participar todavía los colectivos de prostitutas, cuando se ha conseguido que la abolición no se lleve en el manifiesto. Que reconozcamos y respetemos que existe capacidad de decisión en prostitución no significa que este sea el argumento fundamental para abrazar la postura pro-derechos. Ciertamente, en el sistema capitalista solo las personas privilegiadas eligen en qué trabajar, el resto decidimos entre opciones restringidas a nuestros ejes de opresión.

Nadie cobra de un matriarcado socialista, ni siquiera las lesbianas políticas. Pese a esto, tanto la criminalización de la prostitución callejera como la explotación laboral a terceros se encuentran, de hecho, legitimadas.

Las razones de peso que nos llevan a apoyar la lucha de las trabajadoras sexuales son las violaciones de derechos humanos que se producen en nuestro contexto. Hacemos referencia a la violencia institucional, los abusos de poder de los cuerpos de policía, las detenciones arbitrarias amparadas por la Ley de Extranjería, el acoso policial, las multas, las fallas en la tutela judicial efectiva, la precarización y la exposición a una mayor violencia que acontecen en la calle gracias a la suma entre ordenanzas municipales, la ley mordaza y el vacío legal en el que se desenvuelve.

De otro lado, aquellas que trabajan a terceros sufren la violencia anexa a la explotación laboral en la que caen por encontrarse en un limbo legal que propicia todo tipo de abusos. No tienen ninguna protección frente al despido, la salud o la higiene, que queda al arbitrio del empresario.

Se producen toda una ausencia de derechos sociales tales como el acceso a la vivienda. Habitualmente se ven abocadas a vivir y trabajar en un club, alquilar una habitación con suerte o al sistema de camas calientes. También se vulnera el derecho a la salud, sufren discriminación y padecen indefensión para acceder a servicios sanitarios siendo las ONG las que les facilitamos información sobre los recursos disponibles; quedan a expensas de que se produzca el contacto. El estigma se traduce en una cadena de discriminaciones y exclusión social.

Y el estigma, a la larga, mata. Este es el escenario estructural de la prostitución en España. La situación de alegalidad en la que se encuentran se convierte en prohibicionismo en la calle, avalado por tesis abolicionistas.

Un matrimonio bien avenido que limpia las calles, reubica a las prostitutas a terceros desentendiéndose de las asalariadas y luego nos dice que, si quieren derechos, se hagan autónomas. Curiosamente, la mayoría que tanto preocupa al abolicionismo no puede darse de alta como autónoma, bien porque no dispone de ingresos suficientes y la estabilidad laboral para hacer frente a la cuota, bien porque trabajan en relación de dependencia o se encuentran en situación administrativa irregular.

Por mucho que se busque a la puta representativa -aquella que case con nuestros presupuestos- no existe una experiencia universal de prostitución. La diversidad es clave y la justicia social se consigna en dar respuesta a cada situación.

Habría que recordar que existe trata en multitud de sectores y su causa no es la prostitución, sino el cierre de fronteras europeo, las restricciones que impone la Ley de Extranjería y la clandestinidad obligatoria en la que se desarrollan los proyectos migratorios. En segundo lugar, hacen falta alternativas laborales realistas para quienes quieran abandonar el ejercicio.

Llevamos 23 años insistiendo en que no, no somos regulacionistas. Recrean la división entre prostitución legal e ilegal para las migrantes en situación irregular, prohíben la prostitución callejera, favorecen el ejercicio a terceros y estigmatizan como grupo de riesgo y en la vida laboral.

Frente a este modelo también nació el movimiento de prostitutas, es un marco que ninguna asociación pro-derechos defiende y que los sindicatos de prostitutas de los países con modelo reglamentarista critican abiertamente.

Se trata de poner límites a los empresarios, de evitar las relaciones de explotación laboral que ya existen, de descriminalizar la prostitución callejera, incentivar el trabajo autónomo y, por encima de todo, que el modelo de prostitución que se quiera desarrollar cuente en su elaboración con la participación de las protagonistas. La frecuente asimilación entre regulación y enfoque pro-derechos, el desequilibrio de información sobre las cuatro posturas del que dispone la población, no es inocente y sí un síntoma de que el debate nunca ha sido tal cosa.

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Con estas posiciones sólo conseguimos reforzar el estigma y disminuir su maltrecha autoestima. Y sí, es trabajo. Estas mujeres sí que son esclavas y posesiones de las mafias. Porque esto es un engaño: La conferencia no cuenta fundado por prostitutas video prostitutas porno el respaldo del Vicerrectorado de Igualdad y la universidad aclara que no respalda la legalización de la prostitución. De hecho, así lo reconocen la mayoría de trabajadoras del sexo y las teóricas del movimiento internacional de prostitutas. You are commenting using colectivo de prostitutas podemos prostitución WordPress. También manifestó algunas demandas que el Colectivo ha hecho al Ayuntamiento de Sevilla, y recordó que las ordenanzas antiprostitución patrocinadas por el PSOE nada han contribuido a eliminar la trata, ni a mejorar las condiciones de las trabajadoras sexuales: La tendencia es, a juicio de la presidenta de Mujeres Progresistas de Andalucía, Alicia Vañó, creciente. Anterior Caza de brujos.